sábado, 5 de marzo de 2011

Postal desde Marruecos (sólo un poema de Beckett enviado a la vuelta)


bien bien hay un país
donde el olvido donde pesa el olvido
dulcemente sobre mundos sin nombre
allí a la cabeza se le hace callar la cabeza es muda
y se sabe no nada se sabe
muere el canto de las bocas muertas
sobre la arena de la playa hizo el viaje
no hay nada que llorar

mi soledad la conozco vamos la conozco mal
tengo tiempo eso es lo que me digo tengo tiempo
pero qué tiempo hueso hambriento el tiempo de un perro
del cielo que palidece sin cesar mi grano del cielo
del rayo que trepa ocelado temblando
sobre mieras de tinieblas de años

queréis que vaya de A a B yo no puedo
no puedo salir estoy en un país sin huellas
sí sí es algo hermoso lo que tenéis ahí es algo hermoso
qué es no me hagáis mas preguntas
espiral polvo de instantes qué es lo mismo
la calma el amor el odio la calma la calma
(El poema lo copio de Obra poética completa, de Samuel Beckett, claro, editado por Hiperión y traducido por Jenaro Talens.)

(La foto es sólo una constatación de que la revolución allí aún no ha llegado aunque las vacas sí, ellas ya llevan pendiente. Un pendiente que se llama TRAZABILIDAD.)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Oiga, esto no se puede abandonar así. Bueno, sí que se puede pero está feo.

novela dijo...

Gracias por este artículo tan interesante. Tengo que leerme el resto del blog sin falta. Pásate por esta web y échale un vistazo a estos Libros

Un abrazo