Es una escena de la película Soul Kitchen, dirigida por Fatih Akin:
No es tan buena como Contra la pared (Gegen die Wand), también de Akin, pero tiene gracia.
Yo me he pasado toda la semana santa viendo películas de Akin.
Y escuchando esta canción que descubrí en un blog que se llama gintonicdream:
También he leído.
Primero lo intenté con Las teorías salvajes, de Pola Oloixarac y editado por Alpha Decay.
Le tenía muchas ganas.
Todo el mundo hablaba maravillas de esa novela.
Al principio, me pareció irónica, inteligente, llena de talento, con un punto sofisticado...
Pero luego todo cambió y empezó a aburrirme y a irritarme.
Como no la acabé, no diré más.
La dejé en la página 105 (de 275).
De ahí, salté a otra primera novela, Desorientación, de Elisa Iglesia, y editada por Caballo de Troya.
Esa sí que me gustó.
Mucho.
El próximo día hablo de ella.
Entre tanto, una última reflexión de Simone Weil (de La gravedad y la gracia):
Trabajar cuando se está agotado es volverse sumiso al tiempo, como la materia. El pensamiento está obligado a pasar de un instante al siguiente sin poder agarrarse al pasado ni al futuro. Eso es obedecer.
Con Chuck Palahniuk pasa un poco como con James Ellroy: tengo el presentimiento de que la ha cagado con el libro que va a publicar este año en España.
Puede, incluso, que los dos lleven unos cuantos años y unos cuantos libros cagándola.
Pero con muchísima clase.
De esa forma en que los errores acaban convirtiéndose en aciertos.
Palahniuk es cada vez más irregular y excesivo, en ocasiones hasta llega a aburrir, pero luego siempre sorprende con sus historias que parecen casi leyendas urbanas, y su retorcido sentido del humor, y esa lucidez brutal con la que mira el mundo que le rodea.
O sea, el mundo que nos rodea a todos.
A Palahniuk le debemos la gran novela americana de los 90, El club de la lucha; el artículo más desesperado de los últimos años, Estrategia de alto riesgo (recogido en el libro Error humano, editado por Mondadori); y el relato más repugnante de la historia de la literatura universal, Tripas.
Tan repugnante que, según cuentan, más de 60 personas se han desmayado en las distintas lecturas públicas que Palahniuk ha hecho de él por Estados Unidos.
Aunque también puede que haya quien descubra en Tripas unas cuantas formas nuevas de masturbarse.
En marzo Palahniuk publica en España Snuff (Ed. Mondadori), sexta apuesta de este blog para los primeros meses de 2010 o sexto libro que me llama la atención o que me apetece leer o lo que sea.
La historia es la de una estrella del porno que decide batir el récord del mundo y follarse a 600 hombres en el rodaje de su nueva película.
Aunque en realidad lo que quiere es morir reventada para que la película se convierta en un pelotazo y pasar a la historia y dejarle todo el dinero a un hijo que dio en adopción hace años.
En el vídeo que encabeza esta entrada, un Chuck Palahniuk con gafas y repeinado entrevista a su personaje. Muy gracioso.
Siete: Nikolái Lilin, ruso refugiado en Italia, de menos de 30 años, tatuador y descendiente de los urcas, bandidos deportados por Stalin a Siberia en los años 30, nos cuenta su historia, la de los suyos y la del lugar en el que se crío, Transnistria, un país no reconocido por nadie, en la que sólo hay corrupción, mafia y contrabando. Todo ello aderezado con criminales que rigen su vida y su forma de administrar la violencia por férreos códigos de conducta, extraños rituales de iniciación y un protagonista que acaba en la cárcel a los 12 años por intento de asesinato.
El libro se llama Educación siberiana y ha funcionado muy bien en Italia después de que lo recomendara Roberto Saviano (el de Gomorra).
Lo editará Salamandra en marzo.
Ocho: Otra primera novela y otro relato de iniciación, pero esta vez muy distinto. La autora es argentina, Pola Oloixarac, y ha provocado cierto revuelo en su país con una novela que pretende ser algo así como una crítica, supongo, de una universidad de filosofía y todo lo que gira a su alrededor.
Se le presupone mucho humor y mala leche.
A algunos, como Fogwill, les ha encantado, lo que ya es una garantía.
A otros, les ha horrorizado y han acusado a Oloixarac de reaccionaria (por su mofa de cierta izquierda), de pedante y hasta de algo tan bonito como haber escrito una novela "sin amor y sin poesía".
Se llama Las teorías salvajes y la editará Alpha Decay en marzo.
Nueve:Dos crímenes, novela de Jorge Ibargüengoitia que RBA va a publicar ya, el 14 de enero.
Creo que con Ibargüengoitia me puede pasar un poco como con Rubem Fonseca, que se convierta en uno de los descubrimientos del año y que me haga preguntarme cómo he podido vivir tanto tiempo sin leerle.
Hace poco, RBA recuperó otra de sus novelas, Las muertas, y un librero me habló tanto y tan bien de ella que me dieron ganas de dejarlo todo y poner a leerla inmediatamente.
Pero no lo hice.
Quizá sea éste el momento.
Dos crímenes es la historia de un inocente que huye de la policía y que va a esconderse a casa de un tío suyo muy rico, donde pasará de todo (mentiras, pasiones, etc) y allí, sí, habrá dos asesinatos.
Ibargüengoitia murió en un accidente de avión en 1983 y está considerado un nombre fundamental de la literatura mejicana.
Diez: Iba a elegir uno de esos libros modernos, pero he leído este título y no he podido resistirme: No sufrir compañía.
Tendría hasta que ponerlo en grande, muy, muy grande, en un cuerpo 80, o así.
Exagero, claro, tampoco es eso.
El título completo es No sufrir compañía. Escritos místico sobre el silencio (siglos XVI y XVII) y lo editará Acantilado en marzo.
La selección de textos es de Ramón Andrés e incluye autores como: san Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús, Luis de Granada y Juan de Ávila.