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sábado, 5 de marzo de 2011

Postal desde Marruecos (sólo un poema de Beckett enviado a la vuelta)


bien bien hay un país
donde el olvido donde pesa el olvido
dulcemente sobre mundos sin nombre
allí a la cabeza se le hace callar la cabeza es muda
y se sabe no nada se sabe
muere el canto de las bocas muertas
sobre la arena de la playa hizo el viaje
no hay nada que llorar

mi soledad la conozco vamos la conozco mal
tengo tiempo eso es lo que me digo tengo tiempo
pero qué tiempo hueso hambriento el tiempo de un perro
del cielo que palidece sin cesar mi grano del cielo
del rayo que trepa ocelado temblando
sobre mieras de tinieblas de años

queréis que vaya de A a B yo no puedo
no puedo salir estoy en un país sin huellas
sí sí es algo hermoso lo que tenéis ahí es algo hermoso
qué es no me hagáis mas preguntas
espiral polvo de instantes qué es lo mismo
la calma el amor el odio la calma la calma
(El poema lo copio de Obra poética completa, de Samuel Beckett, claro, editado por Hiperión y traducido por Jenaro Talens.)

(La foto es sólo una constatación de que la revolución allí aún no ha llegado aunque las vacas sí, ellas ya llevan pendiente. Un pendiente que se llama TRAZABILIDAD.)

domingo, 6 de septiembre de 2009

El placer de refunfuñar (notas de viaje: Madrid, Milan, Genova)


Lo peor no fue ver a Aznar nada mas subirme al avion, como un pajaro de mal aguero, con su señora (doña Ana), sus dos guardaespaldas y su rubito asistente personal.

Ni siquiera cuando el del alquiler de coches me miro con cara de psicopata para informarme de que no tenian el modelo que habia reservado pero que me iban a dar uno superior. Muy superior. Me hizo un gesto de complicidad y dijo: la 'macchina' te va a gustar, antes de entregarme el coche mas macarra que he conducido en mi vida.

Y si, la 'macchina' volo desde Milan hasta Genova.

Fue entonces, al llegar a Genova, cuando ocurrio lo peor: la ciudad era tal y como la habia imaginado.

Decadante y con un punto siniestro, o de amenaza constante, como si las casas construidas en las colinas fueran a caerse de un momento a otro sobre el puerto y a mandarlo todo a tomar por culo.

Y con una gente antipatiquisima.

Me gusto tanto, que al principio pense que no iba a poder soportarlo.

(Faltan tildes y otras cosas, lo se: escribo con un PC (mierda) y ademas italiano. Prometo arreglarlo a la vuelta.)