cielo helado y vacío...
vacío y azul
vacío y azul
El haiku lo escribió Hosoki Bôkakusei.
Corto y pego del libro Instantes. Nueva antología del haiku japonés, traducido por José María Bermejo y editado por Hiperión.
Y sí, el cielo de la foto está vacío.
Vacío a pesar de las nubes.
Es un vacío metafísico.
Tan metafísico como el de mi estómago.
El vacío, a veces, se acaba convirtiendo en hambre.
O tan metafísico como el de ese bar al que cantaban los Talking Heads.
El vacío, a veces, también se acaba convirtiendo en aburrimiento.
Pero lo bueno, lo más zen, lo superguay, es cuando el vacío se queda en nada.
